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EL ASAMBLEARISMO EN LAS ORGANIZACIONES POLÍTICO-SOCIALES (ESTADO ESPAÑOL)

asamblea-estudiantil

El siguiente trabajo busca presentar un análisis sobre las dinámicas asamblearias que se desarrollan en las organizaciones político-sociales en la actualidad. Para ello llevaré acabo la siguiente organización por bloques; introducción, teoría política asamblearia, procesos y estructuras asamblearias en el Estado español, dificultades del asamblearismo, conclusión.

Introducción:

Vivimos unos tiempos de auge de las dinámicas asamblearias y prácticas horizontales en el Estado Español, situación la cual, nos permite profundizar en el “radicalismo democrático” retornando a una eje discursivo que gravita en torno a la recuperación de las dinámicas participativas, activas e inclusivas en la toma de decisiones colectivas.

Por otro lado decir que las dinámicas, prácticas y estructuras asamblearias nos han acompañado a lo largo de nuestra historia como sociedad de sociedades, más adelante en el punto sobre procesos y estructuras asamblearias, hablaremos de fenómenos socio-políticos de claro carácter horizontal como los concejos abiertos, las dehesas boyales, el auzolan(trabajo comunitario en vasco), las ecoxarxas-redes de cooperación catalanas-, o de el cooperativismo integral. También haré alusión  a la proliferación de estas prácticas en distintas coyunturas concretas de nuestra historia.

De igual modo en este trabajo tendremos la oportunidad de hablar sobre las virtudes y problemáticas de las dinámicas asamblearias, entrando a analizar tanto la teoría asamblearia como los vacíos, fallos y diferentes ramas político-sociales que trabajan desde este enfoque.

En definitiva, el asamblearismo nos presenta todo un espectro de proyectos, estructuras y procesos en los que colocar la lupa analítica de la sociología moderna, ya que tal ciencia, debe entender de la importancia de tales dinámicas, más aún si cabe, siendo conscientes de las problemáticas civilizatorias que ha representado el orden neoliberal para la mayoría de los pueblos del mundo; coyuntura la cual deja la puerta abierta a otras formas de entender la política y la gestión de las comunidades humanas.

Esta crisis que no es una crisis, si no una “multi-crisis”  civilizatoria, necesita de unas alternativas programáticas y organizativas que nos permitan enfrentarnos a los retos y desafíos futuros de manera satisfactoria.

Teoría política asamblearia:

Cuando hablamos de la teoría política asamblearia, nos referimos a las dinámicas y prácticas colectivas de toma de decisiones desde una perspectiva radicalmente opuesta a la hegemónica( la política representativa-vertical), el asamblearismo a diferencia de la política representativa, nos inyecta otra cultura política de la mano de la democracia directa y de base; una forma de hacer política al servicio de las mayorías sociales. Es sin duda alguna, el servicio que hace la democracia de base al bien común lo que lleva a muchos neo-liberales a criticarla fervientemente, ya que estos entienden, que la implantación de tales dinámicas en la toma de decisiones colectivas, conllevaría una perdida de los privilegios que a día de hoy ostentan.

Una de las cosas positivas de la teoría política asamblearia es que es permeable ya que esta no bebe de una sola corriente, si no que por el contrario, la misma se ha ido enriqueciendo con el paso de los años a consecuencia de los procesos político-sociales y de l@s autor@s que han planteado, o bien en la teoría o bien en la práctica, que otra forma de gestionar las sociedades desde abajo es posible.

Por concretizar algunos/as de los/as autores/as que han trabajado la intervención político-social desde el asamblearismo, podemos referirnos a personajes históricos de la talla de Willian Morris, Bakunin, Kroprotkin, Murray Bookchin, Malatesta, Petra Kelly, etc. Ahora bien, si fijamos el objetivo de la cámara socio-política a nuestro país en la actualidad, podemos encontrar multitud de trabajos teóricos que nos invitan a reflexionar sobre la gestión de las comunidades humanas en el Estado español; algunos de estos trabajos de teoría socio-política se han centrado en el fenómeno del municipalismo ,sabedores, de que son las municipalidades las madres de toda democracia, entendiendo por lo tanto, que es en los municipios y desde la autonomía al margen de los Ayuntamientos, donde verdaderamente podemos encontrar una llave para la transformación social.

Siguiendo con la teoría política asamblearia en el panorama nacional no podemos dejar de hacer mención a Carlos Taibo, una de las voces más importantes de nuestro país en cuanto a la autogestión de las sociedades y la potencialidad de la democracia directa como método colectivo de toma de decisiones.

Para finalizar este punto sobre teoría política asamblearia, podemos decir que la misma es transversal a todos los grupos o colectivos políticos que pretenden ahondar en la radicalidad democrática, independientemente de que sean anarquistas o no. Indudablemente no podemos negar la tradición asamblearia de los grupos libertarios, pero lo que tampoco podemos hacer es otorgar a los mismos la titularidad de tales prácticas, ya que son múltiples los grupos ecologistas, anti militaristas, feministas o movimientos sociales en su conjunto, los que han trabajado de igual modo, bajo parámetros horizontales y nítidamente democráticos.

Procesos y estructuras asamblearias en el Estado español:

Podemos decir que son variados, múltiples, contemporáneos y pasados los diferentes procesos y estructuras político-asamblearias que se han dado en el Estado Español. Empezaremos hablando de las prácticas y estructuras asamblearias que se dieron en la pasada historia peninsular, organismos horizontales centenarios, que nos permiten afirmar que los pueblos del Estado español contienen en su ADN, una tradición asamblearia y de toma colectiva de decisiones digna de mencionar y señalar en este trabajo.

Nos encontramos por lo tanto, con estructuras de trabajo comunitario como el auzolan vasco o la gestión colaborativa de las dehesas boyales extremeño-salmantinas. Por otro lado, si nos referimos a los órganos político-asamblearios de la península Ibérica, podemos hablar de los concejos abiertos castellanos, los herri batzarre vascos, los conceyus abiertus del pueblo asturiano y leones, el concello aberto gallego, el concell obert catalán y un sin fin más de prácticas asamblearias que forman parte de la cultura democrática de los pueblos de España, decir también, que tales estructuras de toma de decisiones colectivas siguen patentes a día de hoy en muchos lugares del Estado español, demostrando con su supervivencia en el tiempo, que otra forma de hacer política es posible y plausible en pleno siglo XXI.

Antes de dejar el pasado más distante recordar uno de los procesos políticos más rupturistas y democráticos del siglo XVI, “la revolución de las comunidades castellanas” en 1521. En tal proceso denominado por algunos la primera proto-revolución social europea, las ciudades castellanas se levantaron contra las políticas(sobre todo en relación a la lana) llevadas a cabo por Carlos V y la gran influencia extranjera( flamenca) que se daba en el gobierno de la corte. Contextualizando la época y sin hacer apología de la idealización, decir que, en tal proceso es digno de señalar el papel que jugaron las juntas de gobierno vecinales que se establecieron en las ciudades rebeldes. Juntas de gobierno, que podemos considerar de los primeros ejemplos de estructuras asamblearias a “gran nivel” para la toma de decisiones colectivas, siendo conscientes claro esta, de los vicios de la época, la idiosincrasia del movimiento y el sin fin de contradicciones que rodeaban al mismo.

Una vez analizada la herencia política asamblearia más antigua de nuestra historia colectiva como sociedad de sociedades, haremos un repaso al “fenómeno asambleario” acontecido en el Estado español desde el primer tercio del siglo de XX hasta nuestro días.

Uno de los motivos por los que en el Estado español las políticas asamblearias han tenido tanta incidencia en la historia moderna, viene derivado de la significación y fuerza de las organizaciones anarcosindicalistas en nuestro país de países. La CNT supuso todo un revulsivo a la hora de transmitir a las clases populares de la época una contra cultura diferente a la establecida, gracias sin duda alguna, al papel que jugaron los ateneos en las ciudades del Estado.

Anterior a la guerra civil española, es interesante destacar como la República reprimió dos procesos emancipadores de corte asambleario, el primero en Casas Viejas en 1933,  el cual fue reprimido duramente por el gobierno republicano-socialista de Manuel Azaña. El segundo caso de represión por parte de la República Española al mundo libertario y asambleario, se produjo en la Revolución de Asturias de Octubre de 1934,  reprimida brutalmente por el gobierno radical-cedista de Alejandro Lerroux. Es fundamental destacar la represión que llevo a cabo la República española, tanto de izquierdas como de derechas, para entender la amenaza que suponen los Estado-Nación, en cualquiera de sus formas, para aquellos movimientos políticos que buscan su organización desde la base, es decir, desde el asamblearismo.

Sí avanzamos un poco más en la historia y nos situamos en plena época bélica tras el golpe de estado, nos encontramos diferentes procesos y estructuras asamblearias con sus vicios y potencialidades. Tal coyuntura dio lugar ,por ejemplo, al proceso emancipatorio de campesin@s en Aragón, proceso acompañado de la consiguiente construcción de cooperativas agrarias y de la socialización de los recursos de los pueblos liberados o no conquistados por los golpistas. De igual modo, que no debemos ni podemos olvidar el profundo proceso transformador que se vivió en la Barcelona de la época, consecuencia del fuerte peso que tenía en la ciudad la confederación (CNT,FAI,POUM).

Una vez acabada la guerra y por desgracia, todos los intentos por construir un mundo nuevo al servicio de las personas se vieron atajados con la victoria de la extrema derecha nacional-católica. Comenzaba un época de oscurantismo para la democracia y los procesos colectivos de toma de decisiones políticas.

Durante el régimen no son muchos los procesos de ruptura u organizaciones existentes en el Estado español, lo cual no quiere decir que no existieran procesos foráneos, los cuales marcaran un antes y un después en la concepción política de miles de jóvenes “españoles”. En base a tal afirmación podemos decir que el Mayo francés de 1968, marco un nuevo prisma a la hora de enfocar los procesos de cambio, introduciendo en el panorama político español, nuevos actores como los grupos ecologistas, feministas o antimilitaristas, por poner un puñado de ejemplos. Ni que decir tiene, que tales actores neonatos se encontraban profundamente influenciados por muchas de las ideas y prácticas libertarias.

Una vez acabado el régimen y en los años precedentes a su caída, podemos destacar como un ejemplo de lucha horiziontal y pacifista la cruzada de los insumisos(un personaje a destacar en este aspecto sería Pepe Beunza) contra el servicio militar. La lucha antimilitarista que comenzó en el Estado español durante la agonía del régimen, se fue consolidando en los años posteriores a su aparición de la mano del MOC y otros colectivos como las JOC(juventud obrera cristiana), potenciando de esta manera las prácticas de desobediencia pacífica por todo el Estado español, decir de igual modo, que fueron muchos los encarcelados y torturados por el Estado por negarse a hacer el servicio militar.

Finalmente el gobierno de Aznar, eliminó el servicio militar obligatorio en favor de la creación de un ejército profesional, situación la cual no gusto a los sectores más antimilitaristas del movimiento insumiso, sectores los que muy acertadamente, pretendían ahondar en el debate sobre si realmente era necesaria la existencia de un cuerpo violento, autoritario y supra-jerarquizado como es el ejército.

Desde la llamada “transición” en el Estado español vivimos un auge progresivo de los movimientos de base (okupas, ecologistas, movimiento antinuclear, feministas…) que culminará con el seísmo del 15 de Mayo de 2011 en Madrid.

Antes de comenzar a hablar del 15M y de todo lo que supuso para nuestro país de países esta eclosión de democracia y empoderamiento colectivo, no podemos dejar de mencionar algunas experiencias de lucha colectiva asamblearia del Estado anteriores al 15M, las cuales nos demuestran que otra forma de participar en política es posible, algunas de ellas serían; la lucha contra el pantano de Itoiz en Navarra, el centro social autogestionado de Princesa en Barcelona, el centro social autogestionado Lore Etxea(casa de la flor) en Pamplona, el proyecto de universidad popular en Prosperidad (Madrid),las cooperativas integrales catalanas(que comienzan con la edición de PODEM, periódico sufragado por Enric Duran), las EcoAldeas de Matavenero en León y Lakabe en Navarra, etc. Sin más dilación y tras poner un puñado de ejemplos sobre prácticas y dinámicas asamblearias anteriores al 2011, pasaremos a analizar el fenómeno de los/as “indignad@s”.

El 15M supuso un terremoto político-social ,al igual, que un antes y un después en nuestra historia colectiva como sociedad, debido a que nos brindo la posibilidad de conocer otros modelos de participación y actuación política que cuestionaban la política profesional y representativa. Ahora bien, la irrupción de dicho movimiento en el panorama político español fue complicada y ambigua.

En un primer momento el 15M se proclamaba así mismo como “apolítico”, aspecto que evidenciaba la gran desideologización que vivía el país por aquellos entonces. Con el paso de los meses y los años, el movimiento se fue asentando y tomando forma a nivel ideológico, situación que desde mi punto de vista, embelleció el movimiento de los “indignad@s”.

El terremoto del 15M provocó multitud de replicas que se extendieron por todos los barrios, pueblos y ciudades estatales, desencadenando de esta manera, un periodo político y social de singularidades hasta el momento inexistentes. La crisis económica, social y cuasi civilizatoria había abonado el terreno para la aparición de movimientos asamblearios como la PAH, las asambleas de barrio, STOP DESAHUCIOS, la creación de ateneos populares, comedores sociales, etc. El 15M supuso por lo tanto, la construcción de una red social de autogestión y apoyo mutuo, generando un precedente fuera de nuestras fronteras, al igual, que entregándonos en la Península un hilo de oportunidades que nos invitaba a tejer un ovillo de esperanzas.

Por otro lado antes de abandonar la temática del 15M, no quería dejar de destacar alguna de las singularidades de este movimiento en ciertos territorios del Estado.Tuve la suerte  de vivir todo este proceso a caballo entre Gernika y Bilbao, ya que allá por 2011 era por esas tierras vascas donde me encontraba afincado.

Pues bien, gran parte de la izquierda abertzale desde la eclosión de este movimiento, lo percibió como una injerencia extranjera al servicio de los intereses “españolistas” de Madrid. Hecho el cual provocó que el 15M vasco, fuera presentado por la prensa abertzale y gran parte de las bases de este Movimiento político como un fenómeno sin sentido en ese país, ya que según ellos y ellas las exigencias que se vertían en el 15M se encontraban ya cubiertas en ese territorio; por ser riguroso diré también desde un punto de vista sociológico, que el 15M fué visto por muchos partidos de “corte españolista” como Ezker Anitza, Ezker-Batua/ Berdeak, Antikapitalistak o incluso el PSE, como una oportunidad-por el contenido transformador y renovador que encerraba el 15M- de tejer un relato común con el resto del Estado y ganar partido a la izquierda abertzale en Euskal Herriak.

Desde mi punto de vista, existen dos hechos que marcan las singularidades del 15M vasco; una de ellas es la miopía de la izquierda abertzale a la hora de hacer una lectura tan precipitada y simplista de lo que representaba dicho movimiento, y por otro lado y como segunda lectura, considero que fue un error del mismo modo, el intento de utilización y acaparación que intento llevar a cabo el bloque de partidos anteriormente mentados de corte unionista, un ejemplo de esto último podría ser, el uso más que dominante del castellano en las asambleas del 15M en Bilbao, lo cual excluía a una parte de la sociedad vasca que quería hacer política en su lengua materna o de uso habitual.

Volviendo al análisis generalizado y a la actualidad de los procesos y estructuras asamblearias en el Estado español y por terminar este punto, decir que nos encontramos en un momento de encuentros y desencuentros, de política vieja y nueva, de castas de partido o estructuras horizontales sin castas, de convergencias municipalistas frustradas, frustrantes y arduas.

En definitiva, los años 2015 y 2016 representarán un antes y un después en la política nacional. Años en los cuales seguramente se evidenciará el fracaso de los gigantes de barro y se constatará la irrupción de una alternativa en el panorama político español desde abajo, horizontal y ecosocial, ya que tras los fiascos cortoplacistas y al servicio de la toma del poder inmediato, entenderemos que sin un planteamiento ecosocial en la geopolítica mediterránea estamos abocados/as al fracaso natural y social más absoluto en no más de treinta años.

Dificultades del asamblearismo:

Cuando hablamos del asamblearismo nos encontramos con una de las prácticas políticas más difíciles de practicar y ejecutar. La idiosincrasia de los grupos, los egos personales, la forma de entender la política de cada uno de los integrantes, la búsqueda del consenso o la creación de subgrupos, son algunos de los problemas que nos podemos encontrar en los grupos de base y asamblearios.

Es necesario e imperativo para los colectivos y proyectos asamblearios aprender a desaprender todos aquellos vicios que hemos adquirido de una sociedad hedonista, individualista, patriarcal y basada en la representatividad; cierta es la proliferación de grupos, colectivos y movimientos asamblearios en los últimos tiempos, de igual modo que es igual de cierta la desaparición, disolución, disgregación o la tendencia a la guetización de muchos de estos grupos. En base a esta lectura es importante entrar a analizar quienes forman estos grupos y cual es el objetivo principal que da pie a la creación de la tales estructuras horizontales, desde mi punto de vista, uno de los problemas más acuciantes a resolver en el movimiento asambleario es transmitir a los/as allí presentes, que tal práctica colaborativa no corresponde a ningún dogma concreto al que seguir a pies puntillas, ni sirve tampoco, para saciar las ansias hedonistas de algunos/as nietzscheanos insurreccionalistas que por estos espacios se dejan ver.

El asamblearismo es por lo tanto, una concepción integral de la vida que busca mediante la empatía , la igualdad y el respeto al diferente la resolución de los conflictos diarios, ya sea en el trabajo, la escuela, la familia, etc. Dicho esto, es imperativo decir que las dinámicas asamblearias son profundamente difíciles por no decir imposibles de aplicar al conjunto de la sociedad a día de hoy, por lo que la misma necesita de un proceso progresivo de implantación mediante la concienciación de todas las capas de la sociedad, desde los/as más jóvenes a los/as más mayores.

Por último y para finalizar este punto, decir que es responsabilidad de todas las personas construir un mundo más democrático y justo para el conjunto de la sociedad, y que es sin duda alguna, la resistencia al cambio y el miedo a lo nuevo, algunos de los motivos principales que frenan y bloquean la implantación de la horizontalidad democrática como alternativa a las estructuras piramidales y verticales hegemónicas en nuestra sociedad.

Conclusión:

El asamblearismo/horizontalismo, es una teoría política con la que debemos de avanzar si verdaderamente queremos construir otro modelo de sociedad basado en la igualdad y la radicalidad democrática. Vivimos tiempos oscuros y decadentes para las mayorías sociales ,las cuales, se encuentran subyugadas por un sistema político y económico que es una maquina de fabricar pobreza y déficits democráticos. Es por ello, por lo que es de un imperativo cuasi moral avanzar hacia otro paradigma político, social y económico donde el planeta y las personas sean lo primero, por encima de los intereses de políticos, banqueros y empresarios corruptos.

Son por lo tanto las estructuras horizontales y de buen gobierno, los únicos salvavidas a los que podemos aferrarnos en pleno siglo XXI si queremos modificar el orden vigente depredador y egoísta, retornando de este modo, a la toma de decisiones, activas, inclusivas, participativas y colectivas; el tiempo se agota y apremia al mismo tiempo, por lo que es decisión de tod@s repensar el mundo en el que participamos, al igual, que  el modelo organizativo que engrasamos cada día con nuestras acciones y modo de vida.

Son la responsabilidad, el anhelo de futuro para el planeta y las generaciones venideras, al igual, que la creencia en que otro mundo es posible, algunas de las muletas que nos pueden ayudar a afrontar este titánico reto de transformación social, que no es ya una opción, si no una exigencia que debemos tomar como imperativa si deseamos una vida de todas y para todos.

La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar. “

Pedro Ángel Moreno Ramiro

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